A mi amigo El Híbrido, cuya existencia me ha permitido volver
a escribir.
El reloj seguía marcando los
segundos agonizantes, la gente caminaba apresurada de un lugar a otro, yo me sentía ansiosa de poderle ver. Llegué al lugar que habíamos
acordado, nerviosa, con el corazón latiendo al máximo.
Levanté la mirada y él estaba ahí
buscándome entre los rostros desprevenidos de los presentes, luego me miró con
esos ojos tan indiferentes, se dirigió a mí, me saludo y empezamos a charlar de
todo un poco, entre silencios necesarios, porque los que escribimos somos muy buenos a la hora
de plasmar con tinta nuestros pensamientos más sin embargo a la hora de hablar
nos faltan las palabras, y frecuentemente tenemos lapsos de silencio que los que no escriben no los entienden y suelen creer que somos seres vacíos, tanto él
como yo lo sabemos.
Pasamos un rato muy ameno cuando
nos adentramos en el jardín de bonsáis, rodeados de tantos árboles enanos y con
la frescura de la mañana, el día estaba un poco nublado y eso hacía que ese
pequeño jardín tuviera un toque mágico, haciéndolo parecer un inmenso bosque…
Mis miradas furtivas temiendo a
ser descubiertas por sus ojos mustios, cada vez se hacían más frecuentes
tratando de descifrar el misterio que encierra su alma. Luego me mostró lo que
había escrito y como siempre me hechizaron sus
palabras, esa forma de escribir, esa forma de plasmar sus sentimientos,
ojalá cuando decida escribir su libro piense en mí como yo lo pienso a él cada
vez que escribo.
Nos despedimos con un fuerte
abrazo, no sabiendo cuando nos volveremos a encontrar, porque jamás se sabe lo
que nos prepara el destino, porque su alma viajera suele perderse en el espacio,
porque jamás ha podido estar en un solo lugar, ni nadie lo ha detenido pese a
las muchas mujeres que le ofrecieron su compañía él siempre ha preferido su soledad…
He pensado mucho,
mi cabeza ha dado tantas vueltas, puedo ver su rostro al cerrar mis ojos y
se me han venido tantas palabras a mi mente, tan desordenadas que me ha sido
difícil ponerles un orden lógico. Ahora
me siento más confundida que antes ya no sé qué pensar y los efectos que causan
nuestros encuentros son tan contradictorios, me hacen estremecer de alegría y a
la vez de tristeza.
Y es extraño tenerle tan cerca
pero me parece tan distante, perdido en sus pensamientos, tan indiferente a mi
compañía, sé que es su forma de ser pero me desconcierta y me hace creer que no
desea estar con nadie más que con su soledad.
Seguramente jamás lea mis
palabras y será lo mejor ya que no quiero que llegue a pensar que he perdido el
juicio, ni tampoco quiero que confunda mis sentimientos o crea que estoy
enamorada… porque sé que desaparecería,
porque jamás ha sido su intención causarme daño…
Quizá no sea necesario decir una
vez más que le quiero, que lo quiero tanto que me duele su pesar y deseo tanto
poderle ver feliz algún día.
Ángeles Saint
Ángeles Saint
San Salvador, 26 de
septiembre de 2015.
Precioso, y preciosa tu forma de escribir. no dejes nunca de hacerlo.
ResponderEliminarGracias, prometo que lo haré mas a menudo.
ResponderEliminarEso si que es una buena noticia, se que no tienes mucho tiempo pero tu esfuerzo de alguna manera tendra recompensa seguro.
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